Sin permisos ni licencias, la realidad de Reciclados Medioambientales Tara

“Yo no sé lo que están respirando mis hijos ni sé cómo estos hidrocarburos aromáticos, que son productos cancerígenos, pueden afectarles a su salud”, comenta preocupada Celia. Al igual que ella muchos vecinos y vecinas de El Escobar, una pedanía del municipio de Cehegín (Murcia) llevan años luchando contra los vertidos que la empresa Reciclados Medioambientales Tara deposita a apenas 300 metros de la pedanía sin los permisos ni el tratamiento propio de estos residuos.

Desde la casa en la que nos reunimos se pueden ver los camiones y almacenes que la empresa emplea para sus actividades. Es un día limpio y el aire solo trae un leve frescor que resulta agradable en la época del verano, sin embargo, las personas frente a las que estoy sentado me aseguran que esta situación no siempre es común: “La peste muchas veces es insoportable, cuando conduces detrás de esos gigantescos camiones tienes que pararte porque es difícil hasta seguir conduciendo. El peso de los camiones es, además, excesivo, en esta carretera solo pueden circular camiones de hasta 16 toneladas, hay que estar ciego para no ver que estos camiones pesan mucho más” me dice Tomás, acalde pedáneo del Escobar y propietario de algunas casas rurales. “Estos camiones circulan a plena luz del día, en este momento a día 10 de Julio, son muchísimos los que vemos ir y venir, quizás porque hay un vacío de poder en el ayuntamiento. Lo que hemos pedido muchas veces es que se pare a uno de estos camiones y se le pida la documentación pertinente para ver si todo está en regla, pero nunca se han escuchado nuestras peticiones” , comenta Celia.

Los vecinos del escobar no solo están preocupados por su propia salud, también muestran preocupación por la contaminación que esta empresa genera en el entorno y por el turismo rural que suele beneficiar a estas pequeñas pedanías. Tomás como propietario de casas rurales me intenta expresar su indignación : “Es terrible que una familia venga a pasar un fin de semana a un lugar que se espera idílico y se encuentre con esta situación. Europa nos está financiando desde hace más de 35 años para que prioricemos en una economía ecológica que se centre en el nicho del mercado verde, que se esté permitiendo esta situación y otras como la apertura de un macrovertedero cercano a las pedanías de Canara y Valentín es una contradicción vergonzosa que pone de manifiesto que las administraciones locales están perdidas”

Según el informe de laboratorio encargado por el ayuntamiento de Cehegín, entre los vertidos se encuentran hidrocarburos aromáticos y metales pesados, sustancias perjudiciales para la salud, además de eso los valores de conductividad, aceites y grasas, pH y de Sólidos en suspensión superan los valores máximos estipulados en el Real Decreto 16/1999. Uno de los ejemplos más flagrantes es el valor de sólidos en suspensión, en la muestra se encontraron 30.720 mg/l cuando el máximo estipulado es de 500 mg/l

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Fragmento del informe del laboratorio CAASA encargado por el ayuntamiento

En el año 2000 Reciclados Medioambientales Tara ya fue sancionada con una multa por valor de 60.000€ por delitos medioambientales tras una denuncia del ayuntamiento de Cehegín presionada por los vecinos de El Escobar. La multa prescribió tras 5 años sin que hubiese ningún otro movimiento contra la empresa lo que, en palabras de Tomás, “habla de una dejación y una desidia insoportable por parte de las administraciones”. Gracias a la comunicación constante de la asociación con el ayuntamiento se percataron por parte de este de que la empresa no posee ningún permiso ni licencia para las actividades que están realizando en El Escobar , “Si la administración sabe que no existe la documentación pertinente, ¿Por qué está operando?  ¿Por qué no defienden al ciudadano la fiscalía de delitos ambientales o la confederación hidrográfica? ” se pregunta Tomás. 

Mientras esperaban a recibir las respuestas los vecinos presentaron las pruebas que podrían ser constituyentes de delito ante la confederación hidrográfica y se personaron como asociación ante dicha administración para estar al tanto de cada paso que se de entorno al problema. Eso fue en Julio del año pasado y a día de hoy – con el delito de silencio administrativo revocado – no han recibido respuesta, aunque todavía tienen esperanzas, “Nosotros esperamos que esto haga ruido en la prensa y que la situación mejore, no queremos que siga habiendo contaminación en El Escobar y estaremos luchando el tiempo que haga falta para acabar con ella” sentencia María. 

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