“Un ayuno agradable a Dios nos conducirá a una apertura mayor para los demás, para entregarnos más a los necesitados, a vivir la caridad continua en nuestra vida erradicando la injusticia que pueda haber en ella”. Con estas palabras iniciaba esta mañana su homilía el Obispo auxiliar electo de la Diócesis de Cartagena, D. Sebastián Chico, en la Eucaristía de celebración de la festividad de santo Tomás de Aquino, en la capilla del Seminario San Fulgencio. Una celebración que ha estado presidida por el Arzobispo emérito de Burgos, Mons. Francisco Gil Hellín, y a la que han asistido el rector del Seminario Redemptoris Mater, el director del Instituto Teológico de Murcia OFM, el director del Teológico San Fulgencio, sacerdotes, docentes y seminaristas.

El Obispo electo ha realizado la homilía, en la que ha invitado a los presentes a vivir la Cuaresma de una forma profunda e intensa. “Debemos tener una visión positiva y teñida de alegría en la razón de nuestro ayuno… El ayuno nos ayudará a buscar de una forma más intensa la verdad verdadera que debe irradiarse en los hijos de Dios -ha explicado Chico- y que hoy, de una manera especial y urgente, la creación aguarda de forma expectante. Santo Tomás de Aquino es de una gran actualidad, pues toda su vida fue una búsqueda de la verdad, un camino de ayuno para encontrarla”. Asimismo, ha invitado a los presentes a fijarse en la figura de este santo, que supo acercarse a la cultura de su tiempo sin dejar de buscar a Dios. “Necesitamos en estos momentos de la historia hombres, mujeres y sacerdotes que, al estilo de Jesucristo, se acerquen al corazón de los hombres uniendo fe y razón y así dialogar con todos los hombres con todas sus consecuencias”, ha añadido Chico.

Tras la Eucaristía ha tenido lugar una conferencia, impartida por el catedrático de Metafísica Enrique Alarcón, profesor de la Universidad de Navarra, sobre “Tomás de Aquino y la cultura contemporánea”. La jornada terminará, a las 13:30 horas, con la entrega de la insignia San Fulgencio a los profesores jubilados.

Aunque la fiesta litúrgica de santo Tomás de Aquino es el 28 de enero, el centro de estudios ha querido trasladarlo al 8 de marzo, día cercano al día de la muerte de este santo que fue el 7 de marzo. De ese modo, asegura el director de Instituto Teológico San Fulgencio, Juan Carlos García Domene, también se sacaba la celebración de la fiesta de la época de exámenes.